Memorias

Vinculación entre el Grupo 60 y piquito Balcón Quiteño y el Centro de Arte Contemporáneo de Quito.

Desde el año 2017 hemos llevado un proceso de vinculación junto a uno de los grupos de adultos mayores del barrio San Juan, 60 y piquito Balcón Quiteño. Como un detalle a mencionar, este grupo nació como una articulación de carácter comunitario entre mujeres antes de articularse finalmente a la red municipal CEAM. Nuestro primer ejercicio en conjunto surgió a través de una necesidad específica, la creación de un vestido elaborado con material reciclado. La elaboración de esta prenda permitió un rápido intercambio de ideas e intereses que se transformaron en una serie de talleres y actividades relacionadas al arte contemporáneo y las necesidades del grupo.

Para llevar esta relación de forma transparente, fue necesaria la construcción de acuerdos con objetivos claros que contemplen los intereses reales del grupo y las capacidades de trabajo en conjunto. Así, estas relaciones de colaboración se vieron atravesadas poco a poco por unas relaciones basadas en los afectos y en el cuidado de unas a otras.

Los intereses iniciales se fueron enriqueciendo con nuevos aspectos que demandaban un reconocimiento hacia el interior del grupo, habían muchas historias que necesitaban ser contadas y en algunos casos inclusive hacer una catarsis. Como primera meta nos enfocamos en buscar una manera de contar quiénes hacían parte del grupo y lo que significaba el grupo para ellas. De este modo surgió la idea de construir un mural bordado en el que narraríamos a través de imágenes la historia del grupo y de sus integrantes. Se hizo necesario el rememorar las razones que las llevaron ahí e inclusive recordar y representar a quiénes habían fallecido no sin antes dejar su huella en el grupo. Mientras elaborábamos el mural, tuvimos la oportunidad de continuar identificando aquellas historias que eran parte de nuestras vidas, desde las más alegres hasta aquellas que podían producir aún tristeza. Pudimos observar que varias de estas historias dolorosas estaban atravesadas por unas prácticas y estructuras sociales que perpetúan códigos de violencia y que imponen “formas de ser” aunque estas nos humillen y sean totalmente contrarias a nuestra forma de sentir.

A través de una serie de ejercicios como el collage, el fotoperformance, el dibujo, la pintura, etc., hemos podido poner en evidencia lo que significa para ellas ser una mujer adulta mayor y ponerla en contraposición con lo que la sociedad considera que debería ser.

Nos vemos enriquecidas día a día por sus experiencias y aprendizajes, las sonrisas y las palabras de cariño nunca faltan. He tenido la valiosa oportunidad de conocer de primera mano cómo el grupo ha generado una transformación absoluta en mujeres afectadas en su autoestima y su salud física. El apoyo que se brindan está acompañado de momentos de empatía, de solidaridad y de amor. Hoy por hoy son un ejemplo constante de resiliencia, fortaleza y gratitud. Gracias a todas las mujeres de 60 y Piquito Balcón Quiteño.


Gledys Anael Macias

Jefx (e) de Museología Educativa y Mediadorx Comunitarix del Centro de Arte Contemporáneo de Quito