MARIANO 100 AÑOS, ARCHIVOS.

Evento Inaugural: 20 de junio de 2018.

En exhibición hasta: 22 de julio de 2018.

 

Propone un ciclo de cuatro exposiciones consecutivas como homenaje al centenario del Premio Nacional de Artes Mariano Aguilera. Este premio surgió a inicios del Siglo XX como parte de un impulso modernizador que proponía nuevos modos de sociabilidad y pensamiento. Desde entonces ha tenido diversas trasformaciones: pasó de ser un premio otorgado durante la exposición anual de la Escuela de Bellas Artes, a ser un concurso autónomo; de organizarse según las categorías de pintura, escultura y arquitectura, a acoger otras como las de caricatura, acuarela y dibujo, consideradas en su momento “artes menores”. En más de una ocasión, el premio no fue convocado o se lo declaró desierto. Y sin embargo, ha persistido. Uno de los cambios significativos más recientes se dio en el2011, cuando el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, a través de la Fundación Museos y el Centro de Arte Contemporáneo, apostó por un nuevo formato de premio con el compromiso de atender a las demandas y desafíos de la práctica artística contemporánea, fomentando becas para el desarrollo de diez proyectos y concediendo un reconocimiento a la trayectoria artística. Esperamos que esta modesta selección de obras y archivos sobre el certamen permita abrir caminos de intercambio e investigaciones para pensar los procesos institucionales, las nociones de historia y acervo. Ysobre todo, exalte la incidencia del Premio Nacional de Artes Mariano Aguilera en la escena de arte nacional.

El Premio ha sido conocido con diferentes apelativos desde su surgimiento. Se ha decidido la designación“Premio Nacional de Artes Mariano Aguilera”, vigente actualmente, para hacer referencia a su historia. 

Las obras y documentos presentados en esta primera exhibición de ARCHIVOS PREMIO MARIANO AGUILERA vienen de diferentes periodos y de tres de los artistas más representativos del arte ecuatoriano: Víctor Mideros, Camilo Egas y Oswaldo Guayasamín. Dan cuenta de la compleja distribución de las identidades sociales (blancos, indios, mestizos, afro-descendientes) y su conflictiva representación en el arte. Buscan esbozar una escena artística compleja donde confluían tanto las aspiraciones de un proyecto nacional moderno como los valores de una cultura profundamente conservadora y católica; el reconocimiento a ciertos “genios artísticos” pero bajo las taras de una estructura social basada en una jerarquía de género y otra racial. Son el reflejo de las instituciones creadas en esos momentos – salones, academias y centros culturales – sobre los que se disputó la legitimización de cierta producción artística, que a la vez fue modelando una imagen del artista ecuatoriano.

En exposición hasta el 22 de junio.

 

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